The Great Tanuky ([info]tanuky) wrote,
@ 2009-04-24 00:30:00
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Quienes Representan…


 

"Señores diputados, la situación es extremadamente grave.
Debemos hacer un consenso para meterlo dentro de un marco,
Como primer punto del orden del día, actualizaremos nuestro sueldo.
Como segundo punto bajaremos el de los demás."
La Polla Records, Un Congreso de Ratones.

Hay estribillos que son universales para todos los políticos. No importa si tienen posibilidades de ser elegidos o no a una posición en el gobierno, ellos venden la idea de que han de representar a la ciudadanía de la cual pretenden extraer un voto. Cuando no son elegidos es porque sus constituyentes no fueron escuchados. Por eso ellos tienen que continuar con su labor cívica de representar a aquellos que no fueron escuchados, porque en las próximas elecciones ellos serán escuchados y así de manera efectiva representaran a las personas que los eligieron.

Una vez elegidos estos siguen utilizando “yo represento a mis ciudadanos” como otro estribillo para los medios noticiosos.  Ya no necesitan convencer a un electorado para que los elijan, ahora necesiten convencer a unos periodistas a sueldo para que estos transmitan el mensaje a quienes ellos dicen representar. Así, siguen el precepto del ministro de propaganda Nazi Joseph Goebbels, Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad.
 
Pero sus palabras están muy lejos de lo que son sus acciones. Ya que sus acciones responden principalmente a los intereses de los inversionistas políticos que pagaron sus campañas publicitarias. Y a todas las personas que de una manera significativa, y el voto no es significativo en este contexto, contribuyeron a su elección al puesto político.

Esta disonancia entre lo que se dice, se piensa y se hace de los mimos que legislan en Puerto Rico es la que existe con relación a los puertorriqueños. La realidad es que Puerto Rico tiene la mayoría de las características económicas de un país tercermundista. Sin embargo los políticos elegidos a puestos electivos pretenden mantener un estilo de vida comparable a la de los funcionarios de los países más ricos del mundo.

La idea de representar al pueblo es la de vivir cómodamente de ese pueblo. Si verdaderamente representaran al pueblo ellos deberían vivir como el pueblo que ellos  dicen representar. Para que así puedan comprender que es lo que sus constituyentes experimentan. Sin embargo no es así, mientras sus constituyentes viajan en clase económica, los políticos que han sido elegidos a puestos  electivos viajan en primera clase. Lo interesante es que los contribuyentes que no pueden pagar por primera clase son los que costean ese lujo de los políticos.

Gracias al poder que se gana al lograr ser elegido a un puesto, estos políticos legislan para su propio beneficio. La mayoría de los ciudadanos no tiene la simple conveniencia de un ajuste por aumento en el costo de vida. Sin embargo estos parásitos han legislado para garantizarse a ellos mismos un aumento periódico a sus ya considerable salarios. Y cuando no ajustan por los cotos de vida buscan maneras creativas para aumentar sus ingresos.

El trabajador promedio tiene que costear los gastos de transportación sus trabajos y alimento durante el día de trabajo. Es muy conveniente que estas petulantes florecitas se asignan a ellos mismos recursos del erario público para sus costosas dietas y sus lujosos medios de transportación. Una idea de investigación longitudinal seria tomarle el peso y BMI de los legisladores al comenzar su incumbencia y al finalizar la misma.

En Puerto Rico el ingreso anual promedio es cerca de los $17,000. Donde el 45% de los individuos vive bajo el nivel de pobreza. Obtener los servicios de salud de calidad no es tan fácil como la maquinaria de la publicidad quisiera hacer creer. El desempleo ha estado en aumento por los pasados 10 años, a pesar de las manipulaciones estadísticas para desinflar la cifra. El sistema educativo tiene que luchar para poder ofrecer sus servicios. La criminalidad aumenta considerablemente y la calidad de vida disminuye.
Esa es la realidad de los puertorriqueños. Esa es la realidad que los políticos, quienes dicen representar a los puertorriqueños, no reconocen. Porque en su diario vivir no están expuestos a ella. Es incompresible pensar  que estos imbéciles que solo han ganado un concurso de popularidad tengan una calidad de vida superior a las de las personas que ellos reclaman representar. 

Si ellos verdaderamente tuvieran “un compromiso con su pueblo”, harían lo posible por verdaderamente comprender las situaciones que aquejan a un pueblo. Pero esta comprensión no se logra desde las suntuosas gradas de una Cámara de Representantes o las del Senado, no se logra desde una cómoda silla en el aire acondicionado.

Se logra viviendo y compartiendo la realidad de un pueblo.  Un legislador no debería ganar más de lo que es el salario promedio de la población. No debería tener más privilegios que los del trabajador común. Su salario y privilegios deberían aumentar en la mediad que el salario y beneficios de un trabajador promedio aumente.

Porque un legislador ha de ganar más de aquellos quienes pagan su salario. Sus hijos deben de ir a las mismas escuelas que los hijos de la mayoría de las personas. Deben tener el mismo acceso a la salud que las personas que representan y son sus hijos los que deberían ir primero a los campos de batalla cuando ellos declaran la guerra.

Ellos solo comprenderán lo que es la incertidumbre ante la inestabilidad del mercado laborar cuando el mismo porcentaje de trabajadores que son despedidos de sus empleos sea el mismo porcentaje de legisladores que sean hechados de sus suntuosas oficinas en la Casa de las Leyes. El sacrificio que se pide del pueblo es el mismo que se debe aplicar proporcionalmente a estas sanguijuelas.

Es meritoria la abolición de un sistema de gobierno que  no representa a las personas que lo sostiene.  La destitución de aquellos que dicen ser los representantes del pueblo, quienes por sus acciones solo se representan así mismo, debe ser el primer asunto a atenderse en una sociedad de personas pensantes y activas en los procesos democráticos de su país.  

“Estáis todos acojonaos por el ejército
y vendidos a todos los banqueros,
camuflando en democracia este fascismo,
Porque aquí siempre mandan los mismos.

Un congreso de ratones podíais formar.
No representáis a nadie.
¿Qué os creéis? ¿A quién queréis engañar?”
La Polla Records, Un Congreso de Ratones.
 




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